
El cambio se hace desde el menú principal o la base, antes de entrar a una incursión.
No necesitas crear otro personaje: seleccionas la clase nueva y listo, tu mismo Cazador Áureo pasa a usarla.
El inventario es compartido: el equipo y los ítems que sacaste extrayendo quedan en el almacén general, disponibles para cualquier clase.
El costo real está en el progreso: cada clase nivela por separado. Si cambiás, la nueva parte de cero en nivel y talentos. Puedes farmear normal para subirla, o pagarle oro a un vendedor en la base para acelerar el proceso.
Hay seis clases disponibles: Mercenario, Hechicero, Flecha Negra, Estrix Sombría, Caballero Marchito y Vidente.

Progreso independiente: cada clase sube de nivel y acumula experiencia por su cuenta.
Talentos exclusivos: las mejoras pasivas se desbloquean solo para la clase que estas jugando en ese momento.
Dos estilos de arma por clase: cada rol te deja alternar entre dos armas distintas en pleno combate, lo que abre más variedad de combos.
Nivela dos clases que se complementen: si juegas en grupo, ten lista una clase de daño (Flecha Negra, por ejemplo) y una de tanque o soporte (Vidente) para cubrir lo que falte en el equipo.
Aprovecha el almacén compartido: el equipo bueno que sacas con tu clase principal sirve para armar más rápido a tu clase secundaria de nivel bajo.
Prueba las dos posturas de arma: no te quedes pegado solo con el ataque básico, la clave del DPS está en combinar bien ambos estilos de arma de tu clase.
Escrito por
Francisco “GaMeDxS” Contreras
Creador de contenido gamer en español. Por hobby y con amor.
Sobre este juego